Verifactu en tu salón: qué es, cuándo llega y qué conviene preparar
Hacienda ha aplazado Verifactu a octubre de 2028. Qué es, a quién afecta, qué fechas valen hoy y qué conviene tener en marcha en tu salón mientras tanto.
Si tienes un salón, seguramente has oído hablar de Verifactu y de que «hay que cambiar el programa de facturación». Circula mucha información contradictoria, en parte porque las fechas se han movido más de una vez, la última en octubre de 2026. Vamos a dejarlo claro y sin tecnicismos: qué es, cuándo te afecta y qué conviene hacer.
Qué es Verifactu, en una frase
Verifactu es un conjunto de requisitos que la Agencia Tributaria exige a los programas de facturación para que las facturas sean fiables e inalterables: cada factura genera una huella digital que no se puede borrar ni modificar después, y lleva un código QR. El objetivo es dificultar el fraude. No es una declaración nueva ni cambia tu forma de trabajar: es una exigencia técnica al software que usas para facturar.
Las fechas que valen hoy
Hacienda anunció el 5 de octubre de 2026 que aplaza Verifactu a octubre de 2028, para que coincida con la llegada de la factura electrónica entre empresas.
Hasta ese anuncio, las fechas eran las del Real Decreto-ley 15/2025: el 1 de enero de 2027 para las sociedades y el 1 de julio de 2027 para autónomos y profesionales. Si lees en algún sitio que «Verifactu es obligatorio en 2027», está escrito antes del aplazamiento.
El anuncio se hizo con una nota informativa. Como siempre con los plazos fiscales, la referencia es la sede de la Agencia Tributaria, que es donde se publica cualquier cambio.
¿A ti te afecta?
Depende de cómo factures:
- Si usas un programa informático para facturar (un software de gestión, un TPV, etc.), Verifactu te aplicará y ese programa tendrá que estar adaptado para la fecha.
- Si facturas íntegramente a mano, en papel o talonario, quedas fuera de Verifactu (aunque es una opción cada vez menos práctica).
- Hay excepciones, como quienes ya están en el SII del IVA o en los regímenes forales: el País Vasco tiene TicketBAI y Navarra, su propio sistema. Lo contamos en TicketBAI o Verifactu: cuál te toca.
Qué conviene hacer mientras tanto
El aplazamiento da margen, y el margen se aprovecha mejor ordenando lo que pasa cada día que esperando a la fecha:
- Que cada cobro quede apuntado. Lo que se cobra y no se registra es lo que luego no cuadra, con o sin Verifactu.
- Que tu asesoría reciba el mes ordenado. Por día, por forma de pago y por tipo de IVA, sin que nadie pase nada a mano.
- Pregunta a tu proveedor de facturación cómo y cuándo se adaptará. Una respuesta clara hoy evita prisas en 2028.
Qué hace la caja de ClaudIA
En un salón, el cobro no vive aislado: está unido a la agenda y a la cita. En ClaudIA cobras la cita desde su propia ficha, cuadras el día por forma de pago y tu asesoría recibe lo cobrado ordenado por día, por forma de pago y por tipo de IVA —o de IGIC en Canarias—. Cada cobro sale con su comprobante numerado, y una corrección es un documento nuevo, nunca una edición.
Y si ya tienes un TPV y prefieres seguir con él, no hay que elegir: ClaudIA convive con él sin duplicar trabajo. Puedes ver cómo funciona ClaudIA para salones de belleza y qué gestiona hoy por ti.
Para lo demás, el consejo es el de siempre: infórmate con fuentes fiables —la propia sede de la Agencia Tributaria publica las notas oficiales con los plazos— y usa el margen para llegar a la fecha con el día a día ya ordenado.