Soluciones · Peluquerías caninas

La asistente virtual que atiende tu peluquería canina.

Un baño no se deja a medias, y menos con una tijera cerca de una oreja. Mientras tanto suena el teléfono y entran mensajes por Instagram preguntando precio, y quien no recibe respuesta llama al salón de al lado. ClaudIA Pet contesta por ti, pregunta lo que de verdad cambia el trabajo —tamaño, raza, cómo está el manto y cómo se porta— y deja la cita puesta con su duración real.

Los retos de peluquerías caninas

El teléfono suena con las manos ocupadas

Estás secando, cepillando o cortando, y no hay forma de descolgar. Cada llamada perdida es una cita que se va a otro salón.

Cada perro pide un tiempo distinto

Un caniche mediano no lleva lo mismo que un pastor con doble capa. Si la cita entra con un hueco genérico, el día se descuadra entero.

Preguntan precio antes que nada

La primera pregunta casi siempre es cuánto cuesta, y contestar con una cifra cerrada sin ver el animal acaba en discusión en el mostrador.

Cómo ayuda ClaudIA

  • Contesta WhatsApp, Instagram y el teléfono a cualquier hora, también con el salón cerrado.
  • Antes de dar hora pregunta tamaño, raza, cómo está el manto y cómo se porta el perro.
  • Reserva con la duración que ese servicio lleva en ese tamaño, no con un hueco genérico.
  • Da la horquilla de precio y deja claro que se cierra al ver al animal: los nudos no se cobran por teléfono.
  • Ante cualquier cosa que suene a salud —una herida, una cojera, un bulto, picores— no opina: deriva al veterinario y te avisa.

Y cuando la cita ya está

  • Guarda la ficha de cada peludo con su raza, su manto, su carácter y lo que no le sienta bien, colgando de su dueño.
  • Avisa cuando toca el siguiente baño, contando desde la última visita y con el plazo que marques para cada servicio.
  • Escribe a quien lleva meses sin traer al perro, con una campaña que lanzas tú.
  • Te da los informes del salón: qué servicios se piden más, qué días se llenan y de dónde llega cada cliente nuevo.

Pensado para peluquerías caninas

ClaudIA habla el lenguaje de tu sector y entiende sus servicios, para atender a tus clientes como lo harías tú.

  • Baño y arreglo higiénico
  • Corte a máquina
  • Corte a tijera
  • Deslanado
  • Stripping
  • Corte de uñas

Un salón canino se organiza por tamaño y por manto, no por huecos de media hora. ClaudIA pregunta lo que hay que preguntar antes de dar la hora, así que la cita que entra es la que cabe. Descubre todo lo que hace ClaudIA Pet.

Preguntas frecuentes de peluquerías caninas

¿Da el precio exacto de un corte por WhatsApp?

Da la horquilla de ese servicio para ese tamaño, y dice que el importe se cierra al ver al animal. Es como se trabaja de verdad: hasta que no ves cómo está el manto y si hay nudos, no hay precio cerrado — y prometerlo por teléfono acaba en una discusión en el mostrador.

¿Puede opinar si un perro tiene un problema de piel?

No, y es a propósito. ClaudIA no da consejo veterinario ni valora síntomas. Si alguien describe una herida, una cojera, un bulto, parásitos o un picor, lo deriva a un profesional veterinario y avisa a tu equipo. Un asistente que opine sobre la salud de un animal es un problema, no una función.

¿Sabe que el mismo dueño trae a varios perros?

Sí. Las mascotas cuelgan de su dueño: una misma persona puede tener tres, y cada una conserva su ficha con su raza, su tamaño, su tipo de manto y sus manías. Al pedir cita, ClaudIA pregunta para cuál es.

¿Avisa cuando toca volver?

Sí, y es lo que más llena una agenda canina. Cuentas desde la última visita y marcas cada cuánto toca según el servicio y el tipo de manto; cuando se cumple el plazo, ClaudIA escribe y ofrece hora.

Descubre ClaudIA para peluquerías caninas.

El mismo motor y el mismo programa de gestión que ya usan salones y clínicas cada día, con la agenda, la ficha y los recordatorios pensados para un salón canino. Lo contratas en soyclaudiapet.com, que publica sus planes por país.