Lo que ClaudIA no hace
Ninguna herramienta sirve para todo. Los límites de ClaudIA hoy, lo que sí hace aunque se lea lo contrario, y cómo saber si a tu negocio le compensa.
Casi todo lo que se publica sobre una herramienta lo escribe quien quiere vendértela. Por eso esta página va al revés: aquí están los límites de ClaudIA, contados por nosotros, y al final una forma de comprobar con tus propios números si te compensa o no.
Si estás comparando opciones, esto te ahorra semanas.
No sincroniza las fichas con el programa de gestión de tu salón
Aquí hay que separar dos cosas que suelen ir en el mismo saco, porque la respuesta es distinta para cada una.
La agenda sí. ClaudIA se sincroniza con Google Calendar en los dos sentidos: sus citas aparecen en tu calendario y lo que apuntas tú se respeta como tiempo ocupado. Y como la mayoría de los programas de salones y clínicas se sincronizan también con Google Calendar, por ahí ClaudIA encaja con el tuyo sin que tengas que dejarlo. No hay dos agendas que cuadrar a mano.
Las fichas de tus clientes, no. Se traen una vez, exportando un archivo desde tu programa, y a partir de ahí viven en ClaudIA. No hay una conexión viva que mantenga las dos bases de datos al día: si das de alta a alguien allí, no aparece solo aquí.
Si tu negocio depende de que las fichas estén sincronizadas al minuto entre los dos sistemas, hoy ClaudIA no es la pieza que buscas. Si lo que necesitas es que las citas cuadren, eso sí lo tienes.
Lo que sí evita eso es que te quedes atrapado: tus datos se exportan cuando quieras, con el historial y los contactos. La cartera es tuya y te la llevas el día que quieras irte. Un sistema del que no puedes salir es un problema mayor que uno con el que no te sincronizas.
La atención por voz, hoy solo en España
ClaudIA atiende el teléfono con voz natural desviando las llamadas a un número suyo, y los números que tenemos son españoles. Fuera de España, la voz todavía no.
WhatsApp e Instagram sí funcionan desde el primer día en cualquier país, y es por donde escribe la mayoría. Pero si tu negocio está fuera de España y lo que necesitas es exactamente que alguien conteste el teléfono, hoy no te lo podemos dar.
Depende de que WhatsApp e Instagram estén en pie
Esto es cierto y conviene decirlo: si WhatsApp o Instagram tienen una caída, ClaudIA no puede contestar por ahí. No es un fallo nuestro, pero a ti te afecta igual, así que no vale esconderlo.
Lo que hacemos es no fingir que todo va bien: el estado de cada canal se vigila, y cuando uno deja de estar sano el panel lo dice en vez de seguir enseñando un «conectado» que ya no es verdad. Enterarte no arregla la caída, pero te deja decidir: esa mañana el teléfono lo atiendes tú.
No aplica descuentos ni decide por su cuenta
ClaudIA informa de tus precios y de tus bonos, pero el canje lo haces tú en la visita. No inventa promociones ni cruza condiciones de descuento por su cuenta en mitad de una conversación.
Es una decisión, no una carencia: el dinero lo mueves tú. Lo mismo con las urgencias en una clínica, donde ClaudIA prioriza pero nunca opina sobre síntomas. La decisión clínica es siempre del profesional.
El primer día no lo sabe todo de ti
ClaudIA llega con los tiempos de cada servicio precargados y con el catálogo listo para ajustar, así que no partes de una hoja en blanco. Pero tu negocio tiene cosas que solo sabes tú: cómo llamáis vosotros a cada técnica, qué política tienes con las cancelaciones, esa pregunta que te hacen cada semana.
Para eso hay un campo de instrucciones donde escribes en tus palabras lo que ClaudIA debe respetar siempre. Las primeras semanas conviene leer las conversaciones y afinar ahí. No son meses de configuración, pero tampoco es enchufar y olvidarse.
Y a algunos negocios no les compensa
Es una suscripción mensual. Si atiendes a pocos clientes al día, con la agenda tranquila y sin llamadas que se pierdan, un enlace de reservas gratuito puede bastarte perfectamente. Preferimos decírtelo a que lo descubras al tercer recibo.
La forma honesta de saberlo es hacer el cálculo con tus números: cuántos mensajes y llamadas no llegas a atender, y qué vale una cita media en tu negocio. Para eso publicamos una calculadora de citas perdidas gratuita y sin registro. Si el resultado no justifica la cuota, no la contrates.
Tres cosas que sí hace, aunque se lea lo contrario
Al comparar herramientas circulan tres suposiciones sobre ClaudIA que no son ciertas:
Sí entiende los tiempos de espera. El rato en que el color hace efecto no lo trata como un bloque macizo: sabe que la silla está ocupada pero tus manos no, y puede colocar ahí una cita corta. Lo contamos en cuánto dura de verdad un servicio.
Sí sabe quién hace qué. Cada profesional tiene sus horarios y sus servicios asignados, y ClaudIA recuerda con quién va cada cliente habitualmente. No reparte citas a ciegas.
No hace falta un número nuevo. Tus clientes siguen escribiendo y llamando al número de siempre. Tu WhatsApp sigue funcionando con normalidad en tu teléfono: ClaudIA atiende en paralelo y tú tomas el control de cualquier conversación cuando quieras.
Por qué contamos esto
Porque la pregunta útil no es «¿esto lo hace todo?», sino «¿esto hace lo que yo necesito?». Las dos se responden mejor con la lista de límites delante.
Si después de leer esto sigue encajando, en qué hace ClaudIA está el detalle completo, y se contrata en soyclaudia.app si tienes un negocio de belleza o en soyclaudiadental.com si tienes una clínica dental. Y si no encaja, también hemos hecho nuestro trabajo.